Me gusta hablar con desconocidos mientras mi conejo me lame la mano
Así es.
Tú le das de comer, él te lame. Tú le pones agua, él te lame. Tú lo abrazas, él te lame. Tú lo acaricias, él te lame. Todo tan simple como eso, los hombres deberíamos de ser más conejos y menos humanos.Un mundo más simple, feliz y suave.
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